martes, 7 de febrero de 2012


De la presentación en sociedad del diplomado de traducción. Octubre 2008


     Este escrito nació justo en la fecha arriba señalada. Retrata un momento que considero vergonzoso para la historia de la Escuela de Traducción a la que dediqué mis desvelos en pos de la excelencia académica por más de 25 años. Vergonzoso digo porque la facultad a la que pertenece la escuela había decidido, a principios de ese mismo año, suspender esa actividad por no contar con el visto bueno de la propia escuela, menos del posgrado. Vergonzoso digo porque lo que a continuación se describe sucedió exactamente como sigue:

Introducción
    Agradezco a Luz Marina que me iluminó para ir a ver qué decían, y a mi intuición lingüística que me obligó a tomar notas de todo lo que cada uno decía para poder reconstruir esta crónica.

Capítulo I Presentación

     La madre de la criatura empieza su exposición recordando que “el diplomado nació para atender a una población necesitada de actualización en los conocimientos de la traducción,  está dirigido a egresados de las escuelas de traducción y a los traductores de oficio. El diplomado es una experiencia de estudios a distancia usando las nuevas tecnologías. Ha habido tres cohortes, muy exitosas todas, por eso trajimos a tres estudiantes actuales para que cuenten sus experiencias. El diplomado funciona más o menos así, por ejemplo, en la materia "Traducción y traductología", que la dicta el profesor NG, desde Canadá, vía Internet, se presenta la materia a los estudiantes a través de una cuenta en [mea culpa, no entendí muy bien el nombre] algo así como nicepeople o funnypeople, en fin, poco importa. Les ofrece unos textos para que los lean y los discutan y después los estudiantes deben hacer un trabajo que el profesor evalúa. Estas clases duran aproximadamente un mes. Allí se trabaja mucho la cosa de la teoría. Bueno, más o menos así se trabaja en todos los cursos. Se estudian seis materias: traducción y traductología, estilo y sintaxis, terminología, traducción y tecnología, traducción legal y traducción literaria. Ahora vamos a darle la palabra a la profesora X [segundo mea culpa, no entendí el nombre], quien lleva la asignatura traducción legal.”
     Profesora X: “Esta ha sido una experiencia fantástica, agradezco la oportunidad de trabajar en el diplomado. Bueno, la traducción legal es una de las más difíciles porque además de tener maestría en los dos idiomas hay que conocer los sistemas judiciales de los dos países porque, claro, no se puede traducir literalmente todo. Es difícil pero muy interesante. ¿Qué más digo, madre de la criatura?”

Madre de la criatura: “Jajaja, tal vez el profesor Cantinflas M, quien da clases de estilo y sintaxis tiene algo que aportar. El es profesor de español y traducción literaria. Jajajaja.”

Profesor Cantinflas M: “Buenos días, jajaja, este bueno, empiezo diciendo que hace tiempo le cambié el nombre a la materia aunque en el papel todavía aparece así. Yo la llamo sintaxis y estilo porque la sintaxis es la base del estilo, porque el estilo es cómo se dicen las palabras y las palabras son la sintaxis, entonces una es la base de la otra. Pero nosotros no enseñamos sintaxis en el curso. Suponemos que quienes llegan ya saben sintaxis y si no saben se pueden guiar por su intuición lingüística porque la traducción está relacionada con la sintaxis. Nosotros hacemos ejercicios en clase, difíciles, porque la idea es que los estudiantes comprendan que la traducción está relacionada con la sintaxis y con el estilo. Tal vez sea mejor que hablen los propios estudiantes. Allá esta sentada Fulana. “Fulana, sube para que cuentes tu experiencia.”

Sube la pobre Fulana y aterrada se sienta entre los panelistas y agarra el micrófono.

Capítulo II De las experiencias de los estudiantes

“Mi nombre es Fulana, soy profesora del IUT, el que queda por la Panamericana, doy clases de lectura y a mi me invitaron para acá pero no me dijeron que la cosa era con micrófono y todo. Jejeje. Bueno, yo agradezco la oportunidad del diplomado, es maravilloso, yo he aprendido mucho, muchísimo y de verdad las clases son ... bueno, a uno le mandan a leer un montón de textos, tantos que muchas veces pensé que yo no podía con esto, pero aquí vamos. Lo más chévere es que uno hace una pregunta y los profesores contestan de inmediato, bueno y los compañeros también; me ha tocado llegar tarde al trabajo por leer las opiniones y recomendaciones. De verdad que he aprendido mucho. Gracias.”

Ahora vamos a escuchar a Richard Y, otro de los estudiantes del diplomado.

[El párrafo que sigue es una caracterización, pido mil perdones por mis prejuicios]

Este es un estudiante del diplomado que debe rondar la treintena y estaba ataviado como un motorizado caraqueño, de los que llevan papeles a los bancos: cabeza rapada, delgadito, bluyín y franela azul manga larga, lentes oscuros sobre el coco.

“Yo no soy académico. Yo soy traductor de oficio. Soy traductor de la cancillería y bueno, yo empecé a traducir hace como cuatro años, porque, bueno, yo tenía otro cargo, pero era necesario que tradujera y, bueno, empecé a traducir. Es difícil traducir. Mis superiores me decían, chamo tu traduces pero no lo haces como un profesional. Y yo entendí, claro, es que uno a veces pone una comita allá o un punto por acá, donde no van, pues. Entonces, bueno, me inscribí aquí, en el diplomado y la verdad es que he aprendido mucho. Ahora yo se que existe una teoría. Ya por lo menos conozco a García Yebra, bueno a la Dra. Nord, aquí presente, ayer. Bueno, entonces cuando a mi se me presenta un problema, busco la teoría y lo resuelvo. El diplomado es muy bueno.”

Capítulo III Del cierre por la madre de la criatura

“El diplomado es un laboratorio. Aquí hemos detectado muchas más necesidades en cursos como este porque ahora la gente pide por ejemplo, un diplomado en terminología, porque la terminología no es nada más lo que se ve aquí en la escuela, no, la terminología se actualiza permanentemente y para traducir hay que verificar la exactitud de la terminología. También nos piden diplomados como este pero en otros idiomas, francés e italiano, por ejemplo, o diplomados sobre tecnología y traducción, bueno, jejeje, que cada materia se convierta en un diplomado. ¿Hay preguntas?” 

Capítulo IV De las preguntas

Se levantaron solo dos manos. La de una muchachita y la mía.

La maestra de ceremonia decidió que "en vista de que tenemos que entregar la sala a las 12 y media y son 25 para las 12, y queda todavía la intervención de nuestra generación de relevo, que tiene cosas muy interesantes que contarnos, les propongo que las preguntas se hagan después. Es que ellos son el futuro de la escuela y su experiencia internacional bien vale la pena ser oída completa. ¿Les parece?" Cómo decir que no. Nos parece.

Intermedio, muy bueno también, con foticos y todo, pero sin violín. Se los puedo contar pero en otro escrito. Vivan la intriga.

Capítulo IV De las preguntas y de las respuestas

Se para la muchachita y dice: Mi pregunta va dirigida a ustedes y señal a los chicos del panel, M, P, A y MR, que son expertos en traducción (los egos chocaron con las luces del recinto; se escuchó el estruendo), porque yo soy una pichoncita, estoy empezando 2º año pero ya traduzco del portugués y mucha gente me ve como cosa rara. Ahorita estoy traduciendo un libro del portugués al español y es difícil. Mi pregunta es: ¿Cuál es el método que ustedes usan para traducir? ¿cuándo saben que su traducción está buena?

Responde MR: Método como tal, no hay. Yo me guío por lo que aprendí en las clases de traducción. La misma traducción te va a decir el camino que debes seguir, depende de lo que se quiera, de la función del texto, no se, te sugiero que te formes y que preguntes a tus profesores.

 Responde P: Te voy a responder como profesor de traducción de portugués. Por ahí dicen que el que traduce del portugués al español prácticamente no hace nada por que el portugués es español hablado por un francés borracho. Yo te digo que es todo lo contrario porque, justamente por ser lenguas con muchas semejanzas se prestan para cometer todos los errores del mundo. Te recomiendo, si estás en segundo año, que el año que viene te inscribas en Iniciación a la Traducción con la Prof. Tatiana Lugo que ella te va a enseñar todo lo que quieras. [Ahora fue mi ego el que se tropezó con los otros que ya estaban arriba]

Pregunta Tatiana: Felicito a la generación de relevo y les auguro éxito porque si empiezan la carrera docente formándose lo tendrán seguro.
     Tengo dos preguntas, ambas surgieron de afirmaciones de los panelistas del diplomado. La primera está dirigida a la profesora madre de la criatura: Usted afirmó que el diplomado surgió como una necesidad de dar respuesta a personas que ejercen la traducción sin haber estudiado traducción, que está dirigido a egresados de escuelas de traducción y a traductores de oficio, me pregunto, si las materias que se estudian durante un mes en el diplomado las cursan los estudiantes de la escuela durante un año y de manera presencial ¿cómo podrían beneficiarse del diplomado después de convertirse en licenciados de traducción, o en licenciados en traducción e interpretación? Perdónenme pero yo soy académica, tengo 23 años formando profesionales en traducción y, sin desmeritar el diplomado, considero que el único paso lógico después de la licenciatura en traducción es una maestría o una especialización.
     Mi segunda pregunta está dirigida al profesor Cantinflas M: Usted comenzó su exposición afirmando que había cambiado el nombre a la materia de estilo y sintaxis a sintaxis y estilo porque la sintaxis es la base y permite expresar el estilo, pero luego afirmó que no se dan clases de sintaxis porque se supone que quienes cursen el diplomado ya la conocen y si no, que se guíen por su intuición lingüística. Mi pregunta, ¿Qué es eso de intuición lingüística como sustituto de la sintaxis y cómo ayuda a traducir? Me explico, y para ello me voy a la intervención del estudiante que intervino, un traductor que se equivoque con una comita porque se deja llevar por su intuición lingüística, por ejemplo, escribe "No llegó" donde debía decir "No, llegó" ¿qué pasa? ¿cuál es el resultado?

Respuestas:

Madre de la criatura: “Yo estudie por allá por los 70 lingüística, hice una maestría con Noam Chomski, cuando era lingüista, imaginen ustedes si no me actualizo cómo puedo enseñar a otros. El diplomado claro que le sirve a nuestros estudiantes porque aunque estudien cinco años aquí no están actualizados y uno debe actualizarse siempre. Muchachos, esto no lo había dicho porque no me gusta hablar del vil metal, pero el diplomado es pagando, porque hay que pagar el local, las digitalizaciones, los profesores, etc. claro que si alguno de ustedes quiere conocer la bibliografía actualizada hable conmigo o con la profesora C, que es la encargada de eso, y con mucho gusto les permitiremos que la conozcan. Otra cosa, Noam Chomsky desarrolló el concepto de intuición lingüística por aquellos años y yo creía que todos los colegas lo conocían pero veo que me equivoqué. Intuición lingüística es el don natural de las personas para saber cuando hablan bien y cuando hablan mal, así que la intuición lingüística es muy útil en la formación de los traductores y lamento que no todos los colegas sepan qué es. Profesor Cantinflas M, ¿tiene algo que agregar?, bueno, tiene solo dos minutos, ya son las 12 y 25 hay que entregar a las 12 y media.”

Cantinflas M: “estoy nervioso, eso de dos minutos me pone nervioso, hablar de esto en dos minutos... bueno, la intuición lingüística es cuando la persona sabe si habla bien o si habla mal, si no, no podríamos hablar, lo dijo Chomsky. Y bueno, si le cambié el nombre... estoy nervioso, los dos minutos... Bueno, la idea del diplomado es que la gente reflexione. El que no sepa sintaxis se va  dar cuenta de eso y sabe que tiene que estudiar sintaxis y el que sabe, bueno, se da cuenta que sabe. El diplomado es para que la gente reflexione. ¿Está bien, profesora Lugo?

Prof. Lugo: si claro, ¡muchas gracias!

Fin.

Aplausos.

Juro por este puñado de cruces que lo único que hice fue recortar las intervenciones pero el contenido es exacto, lo que aparece fue copiado textualmente. ¡Viva el diplomado! ¡Que orgullo exponerlo ante invitados nacionales e internacionales que tienen toda su vida entregados a la traducción, a la didáctica de la traducción!

2 comentarios:

  1. Mmmm... necesito tiempo para digerirlo.

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    1. No lo dudo, Tinuviel. También yo. Tal vez en privado te cuente la historia de ese tristemente célebre diplomado que me llenó de verguenza e indignación.

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